Propósito en la era de los clics: ¿Qué vale más en marketing?


En la era digital, la sobreabundancia de contenido viral y efímero ha reenfocado los desafíos de construir una marca personal: ya no basta con “estar presente”, sino que cada publicación, cada imagen, cada mensaje tiene que responder a una intención. Como mercadólogo, veo que muchos se quedan en la superficie: buscan visibilidad, aprobación rápida (likes), pero sacrifican lo que realmente hace que una marca perdure: su propósito. No hay estrategia que resista cuando el mensaje carece de autenticidad o no se alinea con los valores del creador.

El propósito actúa como un faro. No sólo define lo que uno hace públicamente, sino lo que decide privadamente: a quién elegir seguir, qué tipo de colaboraciones aceptar, cuándo decir “no”. En marketing hablamos de diferenciación: cuando todos gritan, quien realmente ofrece algo con significado es quien capta atención genuina, confianza y conexión. La marca personal así deja de ser un ejercicio estético y se transforma en una promesa tangible, en una narrativa coherente.

No obstante, reconocemos que “ser real” cuesta más que “parecer real”. La presión por generar contenido constante, mantener la imagen, competir en likes, puede llevar a atajos: mensajes gastados, polémicas forzadas, causas sean explotadas por su valor mediático más que por convicción. Tal práctica erosiona lo más preciado de una marca: la credibilidad. En marketing sabemos que una mala experiencia —inconsistencia, contradicción entre lo que se dice y lo que se hace— impacta más que cien posts bien diseñados.

Finalmente, como mercado y público evolucionamos. Los consumidores no solo compran productos o siguen personas: compran significados, valores, autenticidad. Una marca personal con propósito no solo tiene más sentido ético, sino que tiene ventaja competitiva: fideliza, inspira, genera recomendación boca a boca, resiste crisis de reputación mejor. En definitiva, los likes no son malos, pero si tu estrategia depende solo de ellos, estás apostando a algo frágil.

      Puntos claves para un marketing con proposito

  1. La diferencia entre “mostrar autenticidad” como estrategia de marketing y ser auténtico: lo importante es que la marca personal no sea un disfraz, sino una expresión genuina de valores. 

  2. La tendencia a priorizar lo urgente (contenido rápido, viral, editable, descartable) sobre lo importante y lo significativo. 

  3. El peligro del vacío: mucho contenido puede dar sensación de presencia, pero si carece de propósito, se convierte en forma sin fondo.

  4. Citas de teorías del marketing que respaldan la necesidad de propósito en las marcas: Marketing 3.0 → Marketing 5.0 (tecnología al servicio de causas humanas), Brand Equity de David Aaker, el prisma de identidad de Kapferer, Seth Godin sobre lo que otros dicen de ti cuando no estás presente. 

  5. Ejemplos de lo que ocurre cuando se prioriza visibilidad por encima de sentido: campañas controversiales, uso de tragedias o causas sociales solo como escenario, acciones poco éticas para generar impacto visual. 

  6. El llamado final: detenerse y reflexionar — ¿qué queremos que permanezca cuando se apagan las luces o se cierren las apps? — y entender que propósito es brújula, no algo de moda. 


¿Quieres escuchar y ver el artículo en nuestro canal de YouTube?

Pulsa nuestro botón para ir directo a YouTube.

🔗 Pulsa Aquí

Publicar un comentario

0 Comentarios