El sol de la tarde acarició los puestos de la Feria de La Carlota, donde los aromas de la gastronomía se mezclan con las risas y las historias de quienes, con esfuerzo y sueños, han convertido un pequeño espacio en un rincón de esperanza. Entre los colores y los sabores, una voz cálida y una sonrisa sincera llaman la atención: es Leida Gallardo, una emprendedora venezolana que ha llevado el sabor de las chichas criollas en el valle, una de las 22 parroquias del Municipio Libertador del Distrito Capital de Venezuela y una de las 32 parroquias del área metropolitana de Caracas.
Leida recibe a los visitantes con la naturalidad de quien sabe que cada vaso de chicha no solo lleva arroz como ingrediente principal, canela y leche , sino también un pedazo de su historia. Mientras llena los recipientes, sus palabras fluyen con la misma dulzura de sus bebidas. "Esto empezó como un sueño pequeño, pero con mucho amor", confiesa, organizando su pequeño puesto de chicha.
Su emprendimiento de Chichas llamado: "Jireht" lleva en su nombre una promesa divina: "El Señor proveerá". No es solo una palabra hebrea, en los recipientes de esta bebida; es la esencia de un sueño tejido entre fe y amor.
La razón de su nombre es que su creador, un hombre de manos callosas y convicción inquebrantable, eligió este nombre inspirado en el pasaje bíblico de Génesis 22:14, donde Dios provee un cordero en el momento crucial. Así, cada vaso de esta chicha —dulce, especiada y llena de historia— se convierte en un recordatorio: "La provisión llega a quien persevera"
La receta es un legado familiar, transmitido de generación en generación, pero el emprendimiento es una apuesta moderna: ferias locales, redes sociales y el boca a boca de clientes que juran que esta chicha "sabe a bendición".
Al conversar con ella, la frase "El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal: lo que cuenta es el valor de continuar" cobra vida en su relato. Leida no oculta los obstáculos: los días sin ventas, la añoranza por su país, las noches de incertidumbre. Pero en sus ojos brilla una convicción inquebrantable. "Hay que seguir, aunque a veces cueste. Cada persona que prueba mi chicha y sonríe es mi motivación", dice mientras sirve a un cliente, quien asiente agradecido.
Su carisma no solo conquista por sus chichas, sino por esa capacidad de transformar la adversidad en fortaleza. En un mundo donde los emprendimientos a menudo naufragan ante la primera tormenta, Leida encarna la esencia de la perseverancia: no se trata de no caer, sino de levantarse con la misma determinación con la que se preparara para la próxima tanda.
Después de tomarnos unas selfies... Al despedirnos, el puesto de Leida sigue llenándose de gente. Entre el bullicio de la feria, su figura —firme y sonriente— se vuelve un símbolo de resistencia.
Porque en el camino del emprendimiento, como en la vida, lo que perdura no es la suerte ni el miedo, sino el coraje de seguir adelante, vaso a vaso, sueño a sueño.
Hoy, "Jireht" es más que un negocio: es un testimonio de que, incluso en los desiertos, florecen los frutos. Porque al final, como reza su nombre, todo llega en el momento preciso.
Por: Lcdo. Rubén Darío Cova
y Lcda. Jhoana Fuentes
Para contactarla y disfrutar de sus chichas:
TLF:0426-113-92-46
Redes Sociales: @GALLARDO_LEIDA






0 Comentarios