Bob Marley: un luchador del amor, la paz y la libertad

 

Bob Marley nació como Robert Nesta Marley el 6 de febrero de 1945 en Nine Miles, un pequeño poblado de Saint Ann, Jamaica. Su padre era Norval Sinclair Marley, de origen británico, y su madre, Cedella Malcolm, jamaicana de ascendencia africana. Desde niño sufrió la mezcla de culturas —y también de dificultades económicas—; vivió parte de su infancia con parientes, se mudó a Kingston, vivió en barrios pobres como Trench Town, y se empapó tanto del paisaje rural como del asfalto urbano, de lo que escuchaba en radios locales, de mento, ska, y de las historias de lucha propias de Jamaica.

En Jamaica, la música era más que entretenimiento; era refugio, identidad, voz. Bob Marley y los Wailers empezaron grabando canciones de ska y rock steady, y poco a poco fueron evolucionando hacia el reggae, género que les permitió expresar mensajes más profundos: sobre opresión, justicia, espiritualidad y esperanza. Marley encontró en el Rastafarismo no solo una cosmovisión sino también un motor creativo. En muchas entrevistas y relatos, se menciona que Bob llevaba siempre consigo una Biblia, leía pasajes y usaba imágenes bíblicas en sus letras; su espiritualidad era inseparable de su música.

 Entrevista a Bob Marley

Un momento clave ocurrió en diciembre de 1976: Bob fue víctima de un atentado en su casa en Kingston, donde él mismo, su esposa Rita, su manager Don Taylor y otros resultaron heridos. A pesar del peligro, dos días después Marley subió al escenario para cumplir con el concierto “Smile Jamaica”, decididos a no dejarse vencer ni silenciar. Esa resiliencia se convirtió en símbolo: la música de Marley trascendía lo artístico, se volvió acto político, acto de resistencia. Con temas como “Get Up, Stand Up”, “One Love” o “Redemption Song”, encontró la forma de hablar de libertades, de unión, de identidad colectiva para quienes lo escuchaban.

Bob Marley murió joven, a los 36 años, el 11 de mayo de 1981 en Miami, tras luchar contra un melanoma que se complicó . Pero lo que dejó permanece vivo: sus discos siguen siendo escuchados, su nombre inspira movimientos culturales, sociales y musicales. Fue post mortem galardonado con varios reconocimientos, incluido su ingreso al Salón de la Fama del Rock, honores nacionales en Jamaica, y es reconocido en todo el mundo como un símbolo del reggae, de la justicia social y de la espiritualidad vivida a través de la música.

Bob Marley nos enseña un mensaje de la paz el cual unió a muchos partidos políticos en su época solo con su música y mensajes cristianos, recordemos que la paz el amor, la vida y la libertad son nuestros principales motivo de lucha así que ¡Don't Worry Be Happy!

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