Artículo de opinión: Las guacamayas de mi tricolor

 

Guacamayas silvestres de Caracas

En mi opinión como Administrador de Empresas y Director de Marketing del portal de noticias Publifuentes, he sido testigo de un fenómeno preocupante que se extiende silenciosamente entre las urbanizaciones y clubes deportivos del país: el auge desmedido de canchas de pádel está desplazando y maltratando a las guacamayas, esos majestuosos símbolos de nuestra biodiversidad que solían volar libres por nuestros cielos.  

Me pregunto; ¿Será un conflicto entre progreso y conservación?

Las guacamayas, aves protegidas y emblemáticas de Venezuela, están perdiendo su hábitat a un ritmo alarmante. En Caracas, Valencia y Maracay, he documentado cómo la construcción acelerada de complejos de pádel ha implicado:  

- La Tala indiscriminada de árboles centenarios donde anidaban estas aves.

- La Contaminación acústica constante (gritos, golpes de raqueta, motores de iluminación) que altera sus ciclos naturales.

- El Envenenamiento indirecto por el uso de químicos para mantener "perfectos" los campos de juego.

Y que me dicen de; ¿El doble discurso ecológico? 

Lo más indignante es ver cómo muchos de estos clubes usan la imagen de las guacamayas en sus logos y publicidad ("Club Pádel Las Guacamayas", "Academia Volante de Colores"), mientras destruyen el entorno que estas aves necesitan para sobrevivir. En nuestras investigaciones que hicimos en el portal periodístico publifuentes.blogspot.com encontramos casos de:  


- Nidos destruidos durante obras "express" para aprovechar el boom del deporte.

- Aves heridas por cables de luz instalados sin protección para iluminar canchas nocturnas.

- Vecinos que denuncian guacamayas desorientadas y desnutridas volando en círculos sobre zonas donde antes había árboles frutales.

Ahora nos hacemos la pregunta:  

¿Dónde están los organismos?

Las autoridades ambientales parecen mirar para otro lado ante este problema. Mientras:  

- Cada semana se inauguran nuevas canchas (Venezuela ya tiene más de 2.000 según registros no oficiales)  

- Las denuncias de biólogos son archivadas bajo el argumento de "promoción del deporte"  

- Los pocos operativos de inspección carecen de seguimiento.

Desde Publifuentes.blogspot.com hacemos un llamado a la raqueta consciente...

No se trata de satanizar el pádel —deporte que sin duda beneficia a muchos— sino de exigir:  

1. Estudios de impacto ambiental reales antes de construir.

2. Compensaciones ecológicas (como zonas verdes protegidas por cada cancha instalada)  

3. Campañas educativas en clubes para proteger la fauna local.

Recuerden algo: Las guacamayas no son decoración tropical: son patrimonio natural en peligro. Si seguimos permitiendo que el lucro deportivo pase por encima de la biodiversidad, pronto solo las veremos en los logos de las canchas que las exterminaron.  

Y como dice mi tocayo, el "Gran Maestro Rubén Blades": De que nos vale tener inteligencia, ¡SINO APRENDEMOS A USAR LA CONCIENCIA!

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